Causas y consecuencias
¿Cuáles son las causas del consumo excesivo del alcohol?
Algunas situaciones pueden favorecer un consumo excesivo
del alcohol. Es importante estar atento si se dan estas determinadas
situaciones…
· Situación familiar en crisis.
· Rendimiento escolar/laboral deficiente.
· Dificultades en el uso del tiempo libre.
· Trastornos del comportamiento alimentario.
· Depresión.
· Ausencia de expectativas.
· Ausencia de responsabilidades.
· Dificultad para la comunicación y relación
con otros.
· Actitudes consumistas.
¿Y las consecuencias?
Solo tiene consecuencias negativas:
· Deteriora la calidad de vida con trastornos
de conducta en lo cotidiano.
· Genera episodios de agresividad.
· Provoca accidentes.
· Aumenta el riesgo de contagio por infecciones
de transmisión sexual y embarazos no deseados.
· Provoca enfermedades graves como la cirrosis
hepática, hipertensión y frecuentes trastornos de memoria.
¿Cuáles son las causas del consumo excesivo del alcohol?
Algunas situaciones pueden favorecer un consumo excesivo
del alcohol. Es importante estar atento si se dan estas determinadas
situaciones…
· Situación familiar en crisis.
· Rendimiento escolar/laboral deficiente.
· Dificultades en el uso del tiempo libre.
· Trastornos del comportamiento alimentario.
· Depresión.
· Ausencia de expectativas.
· Ausencia de responsabilidades.
· Dificultad para la comunicación y relación
con otros.
· Actitudes consumistas.
¿Y las consecuencias?
Solo tiene consecuencias negativas:
· Deteriora la calidad de vida con trastornos
de conducta en lo cotidiano.
· Genera episodios de agresividad.
· Provoca accidentes.
· Aumenta el riesgo de contagio por infecciones
de transmisión sexual y embarazos no deseados.
· Provoca enfermedades graves como la cirrosis
hepática, hipertensión y frecuentes trastornos de memoria.
Intoxicados a causa del alcohol
Entre 2009 y 2011 se duplicó el número de menores de 20 años que llegan a las guardias intoxicados con niveles crecientes de alcohol en sangre.
Casi un millón de adolescentes de 13 a 17 años sufren consecuencias físicas, psicológicas y sociales por la ingesta de bebidas alcohólicas, según la Encuesta Nacional de Estudiantes de Enseñanza Media 2009 realizada por la Sedronar (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico).
Partes del cuerpo que puede llegar a afectar el alcohol
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Unknown
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6:04:00
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#DefendeTusOrganos,
#DiferentesEnfermedades,
#NoTeAuto-Lastimes
Un documental sobre el tema...
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Unknown
en
6:03:00
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#Cuidarse,
#ExperienciaFea,
#InteresanteSaberlo,
#Prevencion
El alcohol y los jóvenes
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manolo
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#InteresanteSaberlo,
#MuchaGente,
#Prevencion
Consejos Útiles
Acá les dejamos algunos consejos, de cómo tomar alcohol
con responsabilidad…
· · No conducir vehículos si se ha tomado
alcohol.
· · No consumir alcohol durante el embarazo.
· · Si se toma alcohol, beberlo con moderación.
· · Alternar una copa de alcohol con otra sin
alcohol.
· · Comer antes y durante la ingesta del alcohol.
· · No mezclar el consumo de alcohol con otras bebidas
alcohólicas o drogas.
Mitos y Realidades sobre el alcohol
Mito: Beber alcohol sólo los fines de semana no produce daños en el organismo.
Realidad: El daño que provoca el alcohol depende del llamado “patrón de consumo”, es decir, de la cantidad (a mayor cantidad, mayor daño) y de la intensidad (la misma cantidad concentrada en menos tiempo es más dañina). También existe el riesgo de convertirse en un hábito, hasta el punto de no divertirse sin beber.
Mito: El consumo de alcohol ayuda a salir de las horas bajas, a superar el cansancio y a estar más animado y en forma.
Realidad: El consumo abusivo de alcohol hace perder el control sobre las emociones y sentimientos. Tras una breve sensación de bienestar, si se está triste o deprimido, esta situación se agudiza. Asimismo, se produce una mayor fatiga física y más sueño; también se pierde fuerza y coordinación.
Mito: El consumo de alcohol hace entrar en calor y combate el frío.
Realidad: El alcohol produce una sensación momentánea de calor al dilatar los vasos sanguíneos y dirigir la sangre hacia la superficie de la piel, pero en poco tiempo la temperatura interior del cuerpo disminuye y se siente más frío. Por eso, en situaciones de embriaguez hay que abrigar y proporcionar calor a la persona y nunca intentar espabilarla con duchas frías.
Mito: El alcohol es un alimento.
Realidad: El alcohol engorda pero no alimenta. Al contrario, aumenta la producción de grasa en el organismo.
Mito: El alcohol es bueno para el corazón.
Realidad: Diversos estudios han puesto de manifiesto que en adultos, el consumo moderado de alcohol disminuye el riesgo de padecer enfermedades de corazón, pero estos efectos beneficiosos no aparecen en todas las personas ni en todos los casos.
Mito: El alcohol facilita las relaciones sexuales.
Realidad: Al contrario, el consumo abusivo muchas veces dificulta o incluso impide unas relaciones sexuales plenas, provocando impotencia y otras disfunciones asociadas.
Mito: El que más aguanta el alcohol es porque es más fuerte.
Realidad: No existe relación alguna entre fortaleza o virilidad y “aguantar” un mayor consumo de alcohol. Si se aguanta mucho puede ser que el organismo se haya acostumbrado. Ha desarrollado tolerancia al alcohol y eso no significa que haga menos daño, sino que hay más riesgo de convertirse en dependiente y, por tanto, en alcohólico.
Realidad: El daño que provoca el alcohol depende del llamado “patrón de consumo”, es decir, de la cantidad (a mayor cantidad, mayor daño) y de la intensidad (la misma cantidad concentrada en menos tiempo es más dañina). También existe el riesgo de convertirse en un hábito, hasta el punto de no divertirse sin beber.
Mito: El consumo de alcohol ayuda a salir de las horas bajas, a superar el cansancio y a estar más animado y en forma.
Realidad: El consumo abusivo de alcohol hace perder el control sobre las emociones y sentimientos. Tras una breve sensación de bienestar, si se está triste o deprimido, esta situación se agudiza. Asimismo, se produce una mayor fatiga física y más sueño; también se pierde fuerza y coordinación.
Mito: El consumo de alcohol hace entrar en calor y combate el frío.
Realidad: El alcohol produce una sensación momentánea de calor al dilatar los vasos sanguíneos y dirigir la sangre hacia la superficie de la piel, pero en poco tiempo la temperatura interior del cuerpo disminuye y se siente más frío. Por eso, en situaciones de embriaguez hay que abrigar y proporcionar calor a la persona y nunca intentar espabilarla con duchas frías.
Mito: El alcohol es un alimento.
Realidad: El alcohol engorda pero no alimenta. Al contrario, aumenta la producción de grasa en el organismo.
Mito: El alcohol es bueno para el corazón.
Realidad: Diversos estudios han puesto de manifiesto que en adultos, el consumo moderado de alcohol disminuye el riesgo de padecer enfermedades de corazón, pero estos efectos beneficiosos no aparecen en todas las personas ni en todos los casos.
Mito: El alcohol facilita las relaciones sexuales.
Realidad: Al contrario, el consumo abusivo muchas veces dificulta o incluso impide unas relaciones sexuales plenas, provocando impotencia y otras disfunciones asociadas.
Mito: El que más aguanta el alcohol es porque es más fuerte.
Realidad: No existe relación alguna entre fortaleza o virilidad y “aguantar” un mayor consumo de alcohol. Si se aguanta mucho puede ser que el organismo se haya acostumbrado. Ha desarrollado tolerancia al alcohol y eso no significa que haga menos daño, sino que hay más riesgo de convertirse en dependiente y, por tanto, en alcohólico.
A dónde puedo recurrir si tengo este problema?
¿A quién consultar si tengo una adicción al alcohol?
Ante cualquier problema derivado del alcohol o por intoxicación alcohólica, acuda al depto de Toxicología de cualquier hospital
- AA (Alcohólicos Anónimos) 931-6666.- Hipólito Irigoyen 2858
- Al Anon (Familiares de alcohólicos) 326-3389
- Al Ateen (Problemas con adolescentes) 326-3389
- CUIDA (Control del Uso Indebido del Alcohol) 381-8911/47 int 557.- Córdoba 2415.- 4 piso
- CADA. (Consejo Argentino del Alcoholismo) 342-4942
- Casos extremos: Hospital Municipal José P. Borda: 305-6666 Dr. R. Carrillo 375.- Hospital Nacional Braulio Moyano: 301-3655/59. Brandsen 2570
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