Para comenzar...

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Desde tiempos muy remotos el hombre aprendió a fermentar granos y jugos para obtener una sustancia que le provocaba un estado especial. Este estado varía en las diferentes personas de acuerdo a la cantidad ingerida y de acuerdo a las motivaciones de su injerencia. Nos referimos al estado de intoxicación alcohólica.


Hoy en día, el alcohol es una de las drogas, que por su fácil acceso y su poderosa propaganda que recibe por medio de carteles publicitarios, televisión, anuncios en revistas..., se ha convertido en un verdadero problema social en casi todos los países y en todas las edades a partir de la adolescencia.


Quizás muchos jóvenes que beben solo los fines de semana piensan que mientras no se conviertan en alcohólicos típicos, las consecuencias de beber frecuentemente y en altas dosis no son tan alarmantes o preocupantes, pero los estragos del alcohol pueden ser graves y muchos de ellos irreversibles. El alcoholismo es una enfermedad crónica, progresiva y a menudo mortal. Por eso habría que intentar enseñar o mostrar a los jóvenes los problemas que pueden tener por consumir alcohol aunque no sean bebedores habituales.


Algunas imágenes sobre el tema

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Causas y consecuencias

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¿Cuáles son las causas del consumo excesivo del alcohol?

Algunas situaciones pueden favorecer un consumo excesivo del alcohol. Es importante estar atento si se dan estas determinadas situaciones…

    · Situación familiar en crisis.
    · Rendimiento escolar/laboral deficiente.
    · Dificultades en el uso del tiempo libre.
    · Trastornos del comportamiento alimentario.
    · Depresión.
    · Ausencia de expectativas.
    · Ausencia de responsabilidades.
    · Dificultad para la comunicación y relación con otros.
    ·  Actitudes consumistas.

¿Y las consecuencias?

Solo tiene consecuencias negativas:

   · Deteriora la calidad de vida con trastornos de conducta en lo cotidiano.
   · Genera episodios de agresividad.
   · Provoca accidentes.
   · Aumenta el riesgo de contagio  por infecciones de transmisión sexual y embarazos no  deseados.
   · Provoca enfermedades graves como la cirrosis hepática,   hipertensión y frecuentes trastornos de memoria.

Intoxicados a causa del alcohol

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Entre 2009 y 2011 se duplicó el número de menores de 20 años que llegan a las guardias intoxicados con niveles crecientes de alcohol en sangre.



Casi un millón de adolescentes de 13 a 17 años sufren consecuencias físicas, psicológicas y sociales por la ingesta de bebidas alcohólicas, según la Encuesta Nacional de Estudiantes de Enseñanza Media 2009 realizada por la Sedronar (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico).

“Yo hacía la previa y me terminé arruinando el cuerpo.... en el momento te matás de risa tomando y tomando. Después viene la parte fea... en la que escuchás sentado al médico diciéndote qué vas a poder ser y qué no durante toda tu vida”, cuenta Matías Casares, uno de los jóvenes que respondió la pregunta realizada por Infobae en Facebook  sobre por qué los adolescentes se reúnen a tomar en las “previas” a la salida del boliche. 

Partes del cuerpo que puede llegar a afectar el alcohol

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Un documental sobre el tema...

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El alcohol y los jóvenes

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Fotomontaje concientizador

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Consejos Útiles

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Acá les dejamos algunos consejos, de cómo tomar alcohol con responsabilidad…
·     · No conducir vehículos si se ha tomado alcohol.
·     ·  No consumir alcohol durante el embarazo.
·     ·  Si se toma alcohol, beberlo con moderación.
·     ·  Alternar una copa de alcohol con otra sin alcohol.
·     · Comer antes y durante la ingesta del alcohol.
·     · No mezclar el consumo de alcohol con otras bebidas alcohólicas o drogas.



Mitos y Realidades sobre el alcohol

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Mito: Beber alcohol sólo los fines de semana no produce daños en el organismo.

Realidad: El daño que provoca el alcohol depende del llamado “patrón de consumo”, es decir, de la cantidad (a mayor cantidad, mayor daño) y de la intensidad (la misma cantidad concentrada en menos tiempo es más dañina). También existe el riesgo de convertirse en un hábito, hasta el punto de no divertirse sin beber.


Mito: El consumo de alcohol ayuda a salir de las horas bajas, a superar el cansancio y a estar más animado y en forma.

Realidad: El consumo abusivo de alcohol hace perder el control sobre las emociones y sentimientos. Tras una breve sensación de bienestar, si se está triste o deprimido, esta situación se agudiza. Asimismo, se produce una mayor fatiga física y más sueño; también se pierde fuerza y coordinación.


 Mito: El consumo de alcohol hace entrar en calor y combate el frío.


Realidad: El alcohol produce una sensación momentánea de calor al dilatar los vasos sanguíneos y dirigir la sangre hacia la superficie de la piel, pero en poco tiempo la temperatura interior del cuerpo disminuye y se siente más frío. Por eso, en situaciones de embriaguez hay que abrigar y proporcionar calor a la persona y nunca intentar espabilarla con duchas frías.


 Mito: El alcohol es un alimento.


Realidad: El alcohol engorda pero no alimenta. Al contrario, aumenta la producción de grasa en el organismo.


 Mito: El alcohol es bueno para el corazón.


Realidad: Diversos estudios han puesto de manifiesto que en adultos, el consumo moderado de alcohol disminuye el riesgo de padecer enfermedades de corazón, pero estos efectos beneficiosos no aparecen en todas las personas ni en todos los casos.


Mito: El alcohol facilita las relaciones sexuales.

Realidad: Al contrario, el consumo abusivo muchas veces dificulta o incluso impide unas relaciones sexuales plenas, provocando impotencia y otras disfunciones asociadas.


Mito: El que más aguanta el alcohol es porque es más fuerte.


Realidad: No existe relación alguna entre fortaleza o virilidad y “aguantar” un mayor consumo de alcohol. Si se aguanta mucho puede ser que el organismo se haya acostumbrado. Ha desarrollado tolerancia al alcohol y eso no significa que haga menos daño, sino que hay más riesgo de convertirse en dependiente y, por tanto, en alcohólico. 

A dónde puedo recurrir si tengo este problema?

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¿A quién consultar si tengo una adicción al alcohol?

Ante cualquier problema derivado del alcohol o por intoxicación alcohólica, acuda al depto de Toxicología de cualquier hospital

  • AA (Alcohólicos Anónimos) 931-6666.- Hipólito Irigoyen 2858
  • Al Anon (Familiares de alcohólicos) 326-3389
  • Al Ateen (Problemas con adolescentes) 326-3389
  • CUIDA (Control del Uso Indebido del Alcohol) 381-8911/47 int 557.- Córdoba 2415.- 4 piso
  • CADA. (Consejo Argentino del Alcoholismo) 342-4942
  • Casos extremos: Hospital Municipal José P. Borda: 305-6666 Dr. R. Carrillo 375.- Hospital Nacional Braulio Moyano: 301-3655/59. Brandsen 2570