Entre 2009 y 2011 se duplicó el número de menores de 20 años que llegan a las guardias intoxicados con niveles crecientes de alcohol en sangre.
Casi un millón de adolescentes de 13 a 17 años sufren consecuencias físicas, psicológicas y sociales por la ingesta de bebidas alcohólicas, según la Encuesta Nacional de Estudiantes de Enseñanza Media 2009 realizada por la Sedronar (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico).

